14 julio, 2007

LA AMENAZA DE HAMÁS

Todo el escenario de Oriente Medio está a la espera de lo que el grupo terrorista hamás dictamine con sus acciones.
Al contrario de lo que parezca no sólo Israel es el Estado más amenazado de la región, si bien es cierto que uno de los fundamentos por los que se creó hamás es la destrucción del Estado de Israel, no es menos cierto que dicho grupo terrorista está intentando llevar la inestabilidad a toda la región, intentando desestabilizar la zona, léase Egipto , Jordania, o Líbano.
Es una obviedad decir que hamás sigue las órdenes de lo que le dice la poderosa y próxima potencia nuclear Irán, pues entre otras cosas es compensada con una gran cantidad de dinero, como en la vecina siria lo es hizbolá.
Irán es una potencia teocrática dirigida por el fanático ahmadineyá, quien en gran cantidad de ocasiones ha amenazado con borrar a Israel del mapa, y uno de sus cabezas visibles declaró que si cada musulmán mataba a un judío se acababa el "problema".
Por las declaraciones del Presidente Iraní se puede apreciar el riesgo que corre el Estado de Israel si Irán consigue la bomba atómica, siempre con el silencio Europeo, pero hoy no nos centraremos en Israel, ya que por otra parte se puede afirmar que a los mandatarios del Estado hebreo no les temblará el pulso a la hora de defenderse.
En cambio en los Estados vecinos de la zona, como lo son fundamentalmente tanto Jordania como Egipto corren el peligro de que la banda terrorista hamás al dictamen de lo que le ordene Irán, desestabilice aquellos países, A pesar de ser ambos Estados de mayoría musulmana, son los Estados de la zona que junto a Israel más occidentalizados están, con lo que el derrocamiento del régimen de Mubarak como el de Jordania en favor de extremistas islamistas, supondría una vuelta atrás en el tiempo, radicalizando aún más la zona, y así Ahmadineyá se convertiría en el líder mundial del islamismo radical y líder conquistador de la zona.
Actualmente tanto en Jordania como en Egipto hay una estabilidad desde hace bastantes años, pero está cogida por alfileres, en cualquier momento se podría dar la vuelta e islamizarse la región, por lo que si bien no hay una democracia, sería lo más parecida a ella.
Irán, siria, hamás y hizbolá, son los únicos interesados en que la región se vuelva islamista, ya que entre todos, y comandados siempre por Ahmadineyá podrían someter al resto de la región y por supuesto no sólo derrocar, sino destruir al Estado de Israel.

3 comentarios:

El libertario dijo...

Estimado amigo:

Muy buen escrito pero no creo que Siria esté realmente interesada en un auge del islamismo. Su alianza con Irán es un poco "contra - natura" porque el régimen de Bashir al - Assad es baazista laico.
El hecho de ver recortada su influencia en la zona, tanto entre los palestinos como en el Libano,por la retirada de sus ejércitos del país de los cedros o por la derrota de sus milicias afines como el Amal,y la constante presión internacional, ejercida especialmente por EEUU contra su régimen, le han prácticamente dejado en las manos de la alianza con Irán.

Pero creo que esa alianza en el fondo no agrada del todo a B. Al-Assad, que por otra parte, estará temblando con un auge del islamismo en siria y un golpe que pueda llevar al poder a los hermanos musulmanes. Lehitraot!

Anónimo dijo...

Perdona, pero no has mencionado a otra potencia teocráica, tal vez la más peligrosa: Israel. Sus líderes también son fanáticos.

Alucinando dijo...

Bensol, anda, haznos el favor a la gente de bien de repensar lo que escribes.
Estás escribiendo cosas como estas y dando por hecho que existe un sentimiento anti-judío cuando no es así.
En realidad muchas personas compadecemos el silencio del pueblo israelí ante atrocidades como a las que estamos asistiendo en Gaza. No hay justificación posible para la actuación del Estado israelí, nada puede justificar una sangría humanitaria como a la que estamos asistiendo en estas fechas y cambiar un muerto por 200 no es hacer política, es simple y llanamente ser un criminal, amparado por una impunidad vergonzante.