09 febrero, 2012

IRÁN VS ISRAEL


Desde hace ya varios años, el Estado de Israel se está viendo amenazado continuamente por los máximos dirigentes de Irán.



El actual presidente de la república islámica de Irán afirmó “nuestro propósito es destruir el estado de Israel, borrarlo del mapa”

Para el ayatolá alí Jamenei  “Israel es un tumor canceroso que se debe cortar”

El ministro iraní de defensa amenazó con la destrucción de Israel si éste comete una imprudencia contra Irán”. Asimismo amenazó a Israel con un ataque de 150.000 misiles.



Éstos son solo unos ejemplos de los comentarios a los que se ven sometidos casi a diario unos 7 millones de habitantes, habitantes que en su gran mayoría no olvidan qué pasó en la Shoa (Holocausto), por lo que no son amenazas que se puedan desechar sin darles importancia, ya que hace no muchos años un tal Hitler ya llevó a cabo un intento de eliminación sistemática de judíos, asesinando a no menos de 6 millones.

Es por ello por lo que cuando décadas más tarde vuelven las mismas amenazas de eliminación y destrucción y exterminio, exista un país que no pueda permitirse el lujo de pasarlas por alto, máxime cuando tiene el propósito de adquirir armamento nuclear.

Un armamento que haría real la pretensión del régimen islámico de la eliminación del Estado de Israel. Por eso es por lo que Israel nunca permitirá la creación de la bomba atómica a un país que está continuamente amenazando con su eliminación.
El Estado hebreo espera, y esperará para que la comunidad internacional llegue a un acuerdo para que se lleve a cabo el cese del programa nuclear Iraní, es y será paciente, como lo está siendo en estos últimos años, con el objetivo de evitar un conflicto armado.

Dicho esto, nadie debe dudar que si las negociaciones no son fructiferas, o se demoran en exceso con el consuguiente logro armamentístico iraní, el Estado de Israel no dudará ni un instante en salvaguardar a sus ciudadanos con un ataque preventivo a las centrales nucleares.






2 comentarios:

Anónimo dijo...

El permanente secuestro de su propio pueblo, que las autoridades arabepalestinas vienen practicando desde la era Arafat, no sólo les ha sido util para llenarse los bolsillos —en ayudas de los países occidentales, incluido USA, han conseguido más dinero que el destinado al Plan Marshall para toda Europa.

También ha sido coartada para que, en occidente, la autodenominada izquierda, incapaz de generar o proponer cualquier medida de progreso, tuviera una bandera que vender a su parroquia, que diera sentido a su existencia y justificara mantener su judeofobia histórica.

Cuando la dictadura teocrática iraní, sobre todo en la era Ahmadinejad, hizo gala de su feroz judeofobia, con consignas como “terminaremos el trabajo que Hitler empezó” o el concurso internacional de viñetas antijudias, me pareció tan burdo, políticamente hablando, que sólo lo encontré lógica si era la estrategia iraní para hacerse un hueco permanente entre la comunidad islámica internacional, mayoritariamente sunita.
De hecho, en una de sus soflamas, Ahmadinejad, dijo algo así como que si hacer desaparecer el estado de Israel, les costara por la represalia la muerte de los setenta millones de iranís, no importaba porque aun quedaban otros mil quinientos millones de musulmanes. El se consideraba como uno mas de la umma.

Pero no es así, de hecho, esta revueltas árabes que en la prensa bienpensante nos venden como democráticas, no son otra cosa que el islamismo sunita, eliminando de sus territorios cualquier “impureza” como las restos del fascismo panarabista (Nasser, Sadam Huseim, incluso tambien de Arafat), secuelas izquierdistas exsoviéticas, brotes democráticos, pero también del chiismo que es el islamismo mayoritario en Iran e Irak. Las revueltas en Siria se explican porque si bien la población es mayoritariamente sunita, el poder lo detentan los alawuitas que es una variante del chiismo.

Irán sabe que de un momento a otro, va a ser hostigado por las hordas del salafismo sunita y un método para disuadir de lo contrario, pudiera ser el disponer de armamento nuclear —que es indudablemente el objetivo en que están empeñados—. Y quizá sea ese el verdadero objetivo iraní y no tanto el exterminio de Israel, pues eso ya lo tiene firmado la Liga Árabe desde 1947 y se lo pueden ahorrar.

De cualquier manera y en cualquier caso, después de lo aprendido en la primera mitad del siglo XX, la Comunidad Internacional, no debería de dar opción.
Saltarse (sea quien sea) el Tratado Internacional de No Proliferación de Armas Atómicas, volvería a situar a la especie humana en peligro de extinción.

Israel tiene, desde hace tiempo, más que justificada su intervención, la actual con los servicios de inteligencia o los informáticos y la futura posibilidad militar. Pero con Irán no está en guerra como si lo estaba con Irak cuando realizó el ataque preventivo de 1981. Por eso entiendo su actitud prudente en espera de que la Comunidad Internacional sea quién imponga la solución.

Un saludo.

Beni

bensol dijo...

gran reflexión Beni, un saludo