28 febrero, 2012

POR QUÉ NO EXPULSAR A IRÁN DE LA ONU?

Irán lleva años manteniendo su idea de destruir el Estado de Israel, con frases como hay que borrarlo del mapa, si cada musulmán matara a un judío se acababa el problema, hay que destruir Israel...




Incluso ha habido unas declaraciones de la viuda del científico nuclear iraní ahmadi roshan para la agencia fars en las que dice "el objetivo final de mi marido era la destrucción de Israel, su desaparición".



Ante todo esto, y sin ya meterme en el peligro que para Israel especialmente y para el resto de la comunidad internacional tendría un Irán nuclear; yo me pregunto por qué irán sigue en la ONU.



Esto ya sobrepasa cualquier litigio entre naciones, se escapa de cualquier problema político o militar, aquí lo que Irán pide es la eliminación de un país simplemente por existir; diría yo que pasa al tema religioso, ya que el problema pasa de lo israelí a lo judío.



La carta de las Naciones Unidas se firmó el 26 de junio de 1945 en San Francisco, entre otras cosas, se basa en la tolerancia, el respeto, paz entre Naciones, justicia, libertad…

Dentro del capítulo 2, en el artículo 6 se afirma “Todo Miembro de las Naciones Unidas que haya violado repetidamente los Principios contenidos en esta Carta podrá ser expulsado de la Organización por la Asamblea General a recomendación del Consejo de Seguridad.



Es por lo que no entiendo que después de tantos años amenazando con la destrucción de un país soberano, la ONU siga sin hacer nada.



En la ONU se mueven muchos conflictos, amenazas, prácticamente declaraciones de guerra, pero pocas veces se amenaza a un país o a un grupo de personas con una misma creencia, con su eliminación y exterminio simplemente por el hecho de existir.

1 comentario:

Anónimo dijo...

En estas situaciones es cuando nos damos cuenta de cual es el valor real de la política.
Y de la finísima separación que hay entre un acierto y un desastre. Entre lo que se debe hacer y lo que es conveniente hacer.

Cuando, de vez en cuando, echo un vistazo a la política internacional, siempre tengo en la cabeza aquello de “es más cierta la amenaza de un enemigo que la promesa de un amigo”. Despeja muchas dudas y lo hace todo mas previsible.

Pero gracias a Dios no soy yo el que tiene que tomar esas decisiones

Un saludo.

Beni